Nuestros pueblos
NOVALES
Es la capital del municipio de Alfoz de Lloredo. Tiene una altitud de 55 metros y está situada en el interior del municipio. Su población está formada por 460 habitantes aproximadamente.
El pueblo se agrupa en varios barrios. Viescas, San Roque, Cayuso, Castañerón, Los Torcos, El Hondal, Miguel Rumoroso, El Pomar, Horadío, La Iglesia, La Roza, Casuso, La Vega, La Abadía, Plaza Pío XII, El Castro, Calle José Gutiérrez, El Castruco, Ronaz y La Acebosa.
Fue galardonado en 2005 como Pueblo de Cantabria 2005, por haber promovido y apoyado la recuperación y mejora del pueblo en el amrco de la defensa de los valores tradicionales, del entorno natural y ecológico, del patrimonio histórico, cultural y artístico, y de la calidad de vida de los ciudadanos.

COBRECES
Es un pueblo costero que cuenta con una altitud de 80 metros y dista 4 kilómetros de Novales. Hoy aglutina una población de aproximadamente 605 habitantes, ,muy superior a las 80 casas que tenía en 1845. En época estival la población se triplica, ya que es lugar donde personas de comunidades vecinas han establecido su segunda vivienda. Cóbreces también ha tenido su diáspora, y como pueblo de La Montaña ha visto como algunos de sus vecinos emigraban a Andalucía y América. El pueblo se agrupa en los barrios de Luaña, Los Corrales, Quintana, Quintanilla, El Pino, Santa Ana, Antoñán, Somavía, San Damil, Rivero, San Roque, La Cotera, La Carrera y La Yomba.

OREÑA
Situado en la parte oriental del municipio, divisando el mar en su zona norte y limitando con el municipio de Santillana del Mar, se encuentran enclavados los 1087 km cuadrados, del pueblo de Oreña en Alfoz de Lloredo.
Se divide en ocho barrios, que suman la población de 700 habitantes, dedicados la mayoría a trabajos en el sector servicios y en fábricas cercanas. Atrás quedaron ya los tiempos en los que los vecinos de los barrios de Viallán, Bárcena, San Roque, Perelada, Padruno, Torriente, Caborredondo y Carrastrada, se aunaban en el trabajo del campo, en este pueblo eminentemente agrícola y ganadero.

CIGÜENZA
Es el pueblo más pequeño del municipio, situado en el interior y dista 1 kilómetro de Novales. Cuenta con una altitud de 40 metros y una población de alrededor de 95 habitantes que se dedican a la ganadería, agricultura, la construcción y el trabajo en empresas cercanas. Sus casas, con balconadas, de dos aguas y orientadas al sur, se agrupan en dos barrios, la Iglesia y la Herrería.

RUDAGÜERA
Tiene una altitud de 70 metros, está situado al sur y dista de 3 kilómetros de la capital del municipio. Está formado por tres barrios, Fresnedo, en los altos, Lloredo en la ladera y San Pedro en el llano. Su población cuenta hoy en día con alrededor de 379 habitantes, repartidos entre sus tres pueblos, 92 en Fresnedo, 171 en Lloredo y 116 en San Pedro. (Cifras aproximadas)

LA BUSTA
El pueblo de La Busta se encuentra ubicado al abrigo de tempestades entre suaves lomas; lomas que hace miles de años sirvieron de igual modo, de abrigos a los primeros pobladores, sus vestigios se encuentran en la Cueva de El Linar y Los Avellanos. Sus 114 habitantes se encuentran repartidos en pequeños barrios; Bazuelo, Carrera, La Espina, La Gesa y El Barriucu; dedicados primordialmente a la agricultura, ganadería, y a la industria de la periferia. Se encuentra dominado por un paisaje verde y una amplia masa arbórea, que rodea todo el núcleo urbano de La Busta. Sus casas son de marcado estilo montañes, conservando hoy día las inmponentes balconadas, así como los arcos de las puertas de entrada y los escudos de armas de la familia.

TOÑANES
El pueblo de Toñanes se encuentra ubicado entre los pueblos de Cóbreces y Oreña, en el corredor Santillana del Mar - Comillas, estratégicamente situado, es paso oblidado de los peregrinos hacia la tumba del Apóstol Santiago en Compostela. Se trata de uno de los pueblos más pequeños del Ayuntamiento, cuenta con 105 habitantes que se dividen en los barrios de El Prado, El Puente, La Herrán, La Lastra, Peñalba y La Iglesia, dedicados en su mayoría a la agricultura, ganadería y el trabajo en las empresas periféricas. Nada queda ya de aquél pasado pesquero, que atracaba en el vecino Puerto de Calderón (Oreña) y que tantas alegrías y tristezas provocaba en los que aquí moraban.









